Para entender el como eres, normalmente tienes que remitirte a tu pasado, incluso el pasado inmediato es de gran ayuda. “Rem Koolhaas, Conversaciones con Estudiantes” (Sanford Kwinter, Gustavo Gili, Barcelona 2001) es un pequeño libro que retrata un lado más acequible e incluso vulnerable del arquitecto holandés. Estas conferencias dictadas durante 1991, hablan un poco más sobre la forma de pensar, pero más importante aún, del como es que este arquitecto razona el quehacer arquitectónico. En una sola palabra: como es que hace arquitectura. Mi interés quizás es porque siempre he estado obsesionado con el “¿cómo?” y el “¿porque?”. Creo que la planeación es básica para cualquier cosa, sin embargo en la arquitectura es algo indispensable debido a que uno diseña el como sucederan los eventos dentro de un proyecto. Esa es una de las bases de la Arquitectura, que esta debe de cumplir una función debida. Eso junto con la forma de responder al problema forman la esencia de un arquitecto. Este libro me resulta básico, pues Koolhaas se aleja un poco de esas estructuras majestuosas que lo cubren y revela lo que para mí es lo más importante de su obra: la articulación del funcionamiento. Cómo los vacíos que conforman los espacios en el concurso de la Biblioteca de París o la rampa helicoidal que constituye la Central Marítima de Zeebrugge. Quizás las soluciones formales koolhaasianas no son del gusto de todo mundo, sin embargo las soluciones a los problemas arquitectónicos son dignas para tomarse un tiempo para analizarlas.
Un excelente artículo de Nicholas Ray sobre lo que pensaba Aalto en relación a la práctica de la arquitectura más que a la conceptualización " ... prefiero cinco minutos del corazón a que toda una vida del cerebro".
El programa parte de la definición de una modernidad arquitectónica específica, claramente diferencia a de esa modernidad genérica que a menudo se identifica con el ciclo histórico que arranca de la Revolución Francesa. Indagar la genealogía de sus principios estéticos y recorrer la difusión de la idea de forma en que apoya la concepción de sus objetos, son los cometidos a que se dedicará cada uno de los dos cursos que componen el programa. Las vanguardias constructivas -aquellas que ejercían su acción crítica sobre el arte proponiendo un modo distinto de concebirla forma- provocaron un cambio en los modos de entender lo artístico que por su naturaleza y transcendencia no tiene parangón en la historia. La sustitución de la mímesis por el empeño constructivo, como criterio general de la producción artística, y la instauración de una idea autónoma de forma, controlada por una legalidad específica, distinta e irreductible a los criterios de cualquier sistema exterior, son los rasgos esenciales del nuevo arte. Se trata de un modo distinto de entender las relaciones entre arte y realidad que será decisivo para la arquitectura de la primera mitad del siglo XX.Esa idea artística de arte -diría Ortega- instaura un papel activo por parte del espectador: su experiencia de la forma culmina el fenómeno artístico de la modernidad. El juicio estético del sujeto concluye el proceso de realización de un artefacto cuyo sentido sólo es accesible desde la conciencia visual.A partir de la caracterización estética y artística del nuevoarte, el objetivo del programa se orienta en dos direcciones complementarias: por una parte, se explorará la génesis de sus principios estéticos; por otra, se analizarán las vicisitudes de su difusión geográfica y temporal. Se tratara, por tanto, de identificar los puntos significativos del desarrollo de la arquitectura moderna y las condiciones en que se ha postulado su eventual clausura.